Nutricion

 

 

Los baños de sauna son bastante conocidos por ser una práctica común en los spas y es que la mayoría de sus propiedades están asociadas a la disminución del estrés y la relajación del cuerpo. Muchos otros relacionan estos baños con la pérdida de peso a causa de la sudoración excesiva que se produce durante la actividad.  

La realidad es que si bien los baños de sauna son capaces de relajar el cuerpo, también son capaces de promover algunos otros beneficios para el cuerpo con tan solo pasar unos minutos dentro.

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Principalmente, colabora con la limpieza de la piel. Eso se da porque al elevar el vapor la temperatura del cuerpo, se dilatan los poros de la piel y junto con la sudoración excesiva la misma no sólo se hidrata, sino que libera las bacterias acumuladas en los poros al tiempo que se eliminan todas las células muertas.

Así mismo, tal como muchos galenos nos han dejado saber, el sudor es el medio por el cual el cuerpo elimina las toxinas que se acumulan en él. Durante este proceso tu cuerpo se vuelve más saludable, reduciendo la presencia de elementos como el zinc, el plomo, el níquel o el cobre.

Por otro lado, aun cuando los baños de sauna son asociados con la pérdida de peso a causa de que se suda durante la exposición a altas temperaturas, el cuerpo no pierde grasa ni masa muscular, pero sí que reduce calorías al aumentar el ritmo cardíaco que hace que el cuerpo se ponga alerta aunque, por supuesto, en pequeñas cantidades.

De igual forma, así como el calor dilata los poros de la piel, también dilata los vasos sanguíneos y activa el nivel de endorfinas en el cuerpo. Dicha hormona ocasiona que el cuerpo se sienta relajado y es el motivo por el que dolores en las circulaciones y en los músculos se ven altamente reducidos.

Por si fuera poco, gracias al efecto calmante que ocasiona la endorfina, los baños de sauna suelen ayudar también a conciliar mejor el sueño en las noches, logrando un sueño profundo mientras dure el efecto del baño.

Nutricion

 

¿Nunca te has preguntado por qué las plantas son denominadas como “seres vivos”? Lo cierto es que aun cuando estas no cuentan con órganos como pulmones por los que llevar a cabo el proceso de respiración que nos indica que estamos vivos, no significa que en el reino vegetal no se cumpla con un proceso similar que mantiene a las plantas con vida y que las hace crecer, desarrollarse, dar frutos y multiplicarse.

Sin embargo, no todos los vegetales cumplen con un sistema de nutrición igual como es el caso de los seres humanos. Si bien todos poseen una nutrición autótrofa y fotosintética, es decir, que son capaces de convertir materia inorgánica en orgánica y que obtienen su energía de la luz solar, en el reino vegetal se presentan dos procesos distintos para obtener su nutrición en base a su estructura física, siendo estos: la talofítica y la cormofítica.

Aquellos vegetales englobados bajo una estructura talofítica, no son más que los que no requieren de ningún tipo de órganos de absorción o transporte para nutrirse dado que adquieren todos sus nutrientes por medio de la membrana de sus células, las cuales absorben lo que hay a su alrededor.

Por otro lado, los vegetales con estructura cormofítica son los que necesitan de órganos de absorción y transporte para poder nutrirse correctamente. Por lo general, dichos elementos son: la raíz, el tallo y la hoja.

Es gracias a estos que los vegetales bajo una estructura cormofítica son capaces de mantenerse con vida. El proceso empieza en la raíz, donde se absorbe el agua al igual que las sales minerales, las cuales se convierten en savia bruta al alcanzar el xilema y la cual es transportada hasta las hojas para ser utilizada en el proceso de fotosíntesis. Así mismo, durante la fotosíntesis, la savia bruta se convierte en savia elaborada, la cual luego es transportada tanto de forma descendente como ascendente para nutrir todo el vegetal.