Correr

 

Son incontables los beneficios de tener un perro como mascota ( pero hay que tener un aspirador especialmente para mascotas), no sólo por la compañía en la casa, sino que además podemos salir a pasear con él  e incluso nos puede ayudar a mejorar en una rutina de running. Si has llegado a este artículo seguramente debes tener la idea de salir a correr con tu perro, pero quizás tienes algunas dudas, por eso queremos compartir contigo algunas claves para tomar en cuenta antes de hacerlo.

Lo bueno de correr con nuestros perros es que son incansables y normalmente no se dejan arrastrar por la pereza. Como los perros se acostumbran rápidamente a las rutinas, puede funcionar muy bien el trabajo en equipo, algunas personas han encontrado que son más constantes porque el perro lo levanta literalmente del sillón para salir a correr.

Correr con el perro no es algo nuevo, pero lo que sí es cierto, es que gracias a la ciencia y a la investigación hoy contamos con cierta información importantísima que ha evitado algunos percances que tienen que ver con la salud de nuestra mascota. Por ejemplo, se ha conocido que los cachorros no están aptos para soportar largas carreras, si es un perro pequeño puede estar apto después de los 6 meses, y si es grande debemos esperar al menos un año. Un perro sometido a fuertes entrenamientos desde muy pequeño, puede tener problemas en su etapa adulta.

Algunos veterinarios sugieren correr con perros grandes de hocico y patas alargadas, y recomiendan no someter a estos entrenamientos a perros pequeños de patas y hocico corto. Lo que nosotros te aconsejamos es que consultes con el veterinario antes de comenzar, ya que algunos perros, como los seres humanos, sufren de algunas condiciones respiratorias o cardiovasculares que podrían tener un desenlace fatal por un sobre-entrenamiento.

Por último, recuerda que las correas y arneses de correr son especiales para esta actividad en aras de no maltratar a tu mejor amigo, y de no incomodar tu propio entrenamiento. Los expertos recomiendan correr en la sombra porque los perros no sudan como nosotros y pueden afectarle mucho las altas temperaturas. Como lo haces tú mismo, también debes respetar el nivel físico del perro e ir aumentando la dificultad paulatinamente, es decir, correr cada vez un poco más. Recuerda que tu mascota también necesita descanso y buena alimentación para rendir en los entrenamientos.